OPTIMIZACIÓN Y FINANCIAMIENTO DE INVENTARIOS

Ciertamente, todas las empresas buscan “la receta mágica” para determinar cuánto es el inventario perfecto y cómo se puede obtener al mejor precio. Desafortunadamente, no existe una solución perfecta para todas las industrias, ni para alguna empresa en especial. La optimización de inventarios es un proceso dinámico y continuo que siempre se podrá mejorar y nunca terminará en cualquier empresa.

Habiendo entendido lo anterior, aquí hay algunas sugerencias y mejores prácticas respecto a la optimización y financiamiento del inventario.

Implementar políticas de compra claras ayudará a evitar que cualquier empresa pueda sobre-inventariarse o tener muy poco inventario en cualquier momento. Esto se puede lograr determinando puntos de reorden, que identifican el monto mínimo que debemos de tener en inventarios de todos los productos (o por lo menos de los principales) para asegurarnos de que solo cuando se cruce el punto de reorden se compre más inventario. Adicional al punto de reorden, debe haber un encargado de compras que sea el único que pueda generar las órdenes al proveedor con el fin de evitar ordenes duplicadas.

Otra buena práctica, un poco más complicada de implementar, es planear inventarios con base en la estacionalidad y las proyecciones a corto plazo. Esto ayudará a preparar a la empresa para periodos de venta más fuertes de lo normal, o bien compensar periodos de venta menores. La estacionalidad se puede calcular tomando los últimos doce meses de ventas totales y dividirlos entre 12 para calcular la venta promedio, después se divide cada mes por separado entre la venta promedio y esto nos dirá cuánto más o menos del promedio se vende cada mes y así podremos prepararnos para la estacionalidad.

Lo última sugerencia en términos de optimización de inventario es intentar diversificar a los proveedores lo más que se pueda. Al diversificar proveedores evitamos que los proveedores tengan poder de negociación sobre nosotros y así podemos conseguir precios competitivos siempre. Adicionalmente, al tener más proveedores logramos que, si algún proveedor no pudiera surtir, la empresa no se quede sin inventario porque siempre habrá más posibilidades de compra.

Existen varias formas de financiar inventarios con terceros, algunas son más complicadas de acceso y otras más difíciles de implementar, pero siempre es bueno tener identificadas las opciones para aprovecharlas en cuanto se puedan presentar.

La solución más sencilla y de fácil acceso es negociar crédito con los proveedores. De esta forma se acuerda pagar las facturas cierto tiempo después de haberlas recibido y, en algunos casos, se puede lograr vender el producto final aun sin haber pagado el inventario. Hay que tener en cuenta que no todos los proveedores dan crédito y muchas veces viene ligado a un volumen de compra que podría resultar en sobre-inventario.

Deuda simple o líneas de crédito revolvente son otra opción, sin embargo, la mayoría de las veces este tipo de financiamiento se da únicamente a empresas con una trayectoria larga, flujos positivos y con algún activo que pueda garantizar el crédito.

Finalmente, existe el “reverse factoring” o factoraje inverso, una solución poco común pero simple de entender. Consiste en que una financiera pague la factura de la empresa directo al proveedor y a cambio la empresa pagará a la financiera la factura más alguna comisión tiempo después. Con esta solución se logra extender el plazo de pago a los proveedores si estos no estuvieran dispuestos a dar crédito.

En conclusión, se tiene que explorar cuál es la mejor opción para cada empresa y nunca olvidar seguir probando nuevos métodos para siempre optimizar lo más posible los inventarios y los flujos de la empresa.

En Fairplay estamos trabajando para ofrecerte soluciones de financiamiento de inventario para que todas las empresas puedan crecer de forma acelerada y sobre todo de manera justa.

¿Qué debo hacer para mejorar mis flujos de efectivo en tiempos de crisis?

Durante estas épocas de crisis es muy importante tener suficiente dinero en el banco para poder afrontar cualquier contra tiempo. En tiempos de crisis y para los startupsCash is King” como comúnmente se dice en inglés y a lo que esto se refiere es que siempre es mejor tener dinero en la bolsa, que invertido por largos periodos de tiempo.

Desafortunadamente, muchas veces se tiene la idea equivocada de que comprar barato y/o en volumen es mejor para la compañía, pero esto viene a un alto costo, la seguridad financiera de la empresa. Hacer grandes inversiones ciertamente podría generar beneficios, pero al hacer inversiones tan grandes lo que sucede es que sacrificamos dinero “liquido” y lo “estacionamos” en inversiones.

¿Pero, qué es dinero líquido?

La liquidez del dinero se mide en la facilidad con la que se puede convertir en efectivo. Por ejemplo, el dinero en una cuenta de cheques del banco es totalmente líquido, los inventarios son activos de fácil liquidez y una inversión en una empresa es muy poco líquida.

Cada vez que se hace una inversión en tiempos de crisis se tiene que valorar que tan líquida es la inversión para evaluar que tan fácil se puede conseguir dinero en efectivo en caso de algún contratiempo.

¿Cómo puedo generar liquidez de mis inversiones?

La forma mas sencilla para una empresa de generar liquidez es vendiendo su inventario y tomando nuevas políticas de inventarios, así como cambiar las políticas de cuentas por cobrar y por pagar. Aquí hay algunos pasos y consejos para generar liquidez con inventarios:

  1. Medir la rotación de los inventarios. Si un producto es de los más vendidos se pueden hacer compras más grandes de ese producto porque se venderá más rápido y el dinero regresará potencialmente más rápido.
  2. No sobre inventariarse de productos de baja rotación. Si un producto se vende poco es mejor tener poco inventario (o nada) para usar el efectivo en productos con mayor rotación.
  3. Mejorar las políticas de cuentas por cobrar. Como sabemos, cada vez que generamos una venta esta se convierte en una cuenta por cobrar y se vuelve efectivo una vez que se cobra, por lo tanto, entre más se pueda bajar el tiempo que nos lleva convertir la venta en efectivo, más efectivo tendremos en el banco.
  4. Finalmente, y al contrario del punto 3, aumentar las cuentas por pagar. Negociar con los proveedores hacer pagos en parcialidades o más días después de la compra hará que nos quedemos el dinero más tiempo en nuestras cuentas en lugar de las del proveedor.